DIAMANTES DE LABORATORIO 

A partir del afán exacerbado por producir y consumir ha derivado en muchos casos al uso de métodos abusivos de  destrucción de nuestros recursos naturales.

El mundo del diamante no ha estado exento de esta conciencia y ya en el año 2000 se firmó un acuerdo entre los países productores y compradores para garantizar que todos los diamantes extraídos y comercializados no provinieran de mano de obra esclava, ni de conflictos, ni estén financiados por guerrillas. Esta cláusula de garantía es la conocida CLÁUSULA DE GARANTÍA DEL PROCESO KIMBERLEY.

En el año 2018, una de las grandes firmas del mundo del diamante, anunció que iba a lanzar una colección de joyería utilizando diamantes creados en laboratorio. La razón principal que arguyeron fue el abaratamiento del precio respecto a uno natural  y la reducción del coste medioambiental por la explotación de minas y guerras en África por esta piedra.